Estos últimos dos meses no han sido para nada fáciles para la selección. La prensa que se rebalsa con estadisticas, encuestas y comparaciones odiosas, un país entero ilusionado como no lo estaba hace muchos años, es como una bomba contenida que cuenta los minutos para estallar de felicidad y orgullo y desatar el tan esperado carnaval en Plaza Italia. El optimismo, la ilusión y la dicha que provoca el nivel futbolístico que ha mostrado la Selección a lo largo de las eliminatorias hacen todo más fácil, el ambiente es como nunca antes y estamos ahí, a un solo paso, pero, este ambiente, se transforma fácilmente en presión.
Ya está dicho, es inédito el fútbol que desplega la selección, tanto en casa como de forastero, eso no está en duda, el punto es que la juventud de esta selección puede llevar a errores que nos pueden costar partidos, como paso ante Venezuela (y luego se repitió en Brasil), el ambiente exitista no contribuyó en nada, por momentos me pareció que los jugadores entraron pensando que lo tenían ganado, y como vimos, en un dos por tres nos vacunaron. Y la presión que un pueblo entero ejerce sobre un equipo, afecta. El nerviosismo te lleva al error, la ansiedad te dificulta concretar objetivos.

Cuando se dice que la selección no juega sola, que hay 17.000.000 de personas detrás no es solo una potente imagen publicitaria. Nosotros, los Chilenos tenemos un rol importante detrás, lo dijo Bravo la semana pasada: la gente que está llendo al Estadio a "apoyar" a la Selección va como un espectador, como quien va al Cine, y es ahí donde tiene que partir nuestra participación alentando los 90 minutos y apoyando al equipo, no sirve DE NADA ir al estadio a putear y a ver un bonito partido sentado, para eso quédese en su casa.
El rol del Chileno trasciende incluso más allá del estadio; en los diarios, la televisión y en las conversaciones de pasillo se forma la opinión de la gran mayoría de la gente, así rápidamente en el ambiente reina el "exitismo" y el pensar en que la tarea ya está. Pero no, hay que concretar, y como todo en la vida, muchas veces esa es la etapa más difícil del proceso.
De acuerdo, la clasificación la deberíamos haber sellado ante Venezuela, pero ya está, no se pudo, y ahora todos juntos tenemos que clasificar en Colombia. ¿Por qué en Colombia si Ecuador en casa es totalmente abordable?, porque si ganamos en Colombia, la Selección va a dejar demostrado que ni la edad, ni la presión ni la adversidad es obstáculo suficiente como para frenar el rendimiento que ha tenido a lo largo de los últimos dos años. He ahí la importancia de la Clasificacion en Colombia, si se logra, podemos decir con firmeza que merecemos el Mundial, y que estamos para cosas grandes.

