22 diciembre, 2011

"Imposibles"

Hace un poco más de un año, cuando todavía no amanecía, miles de cruzados repletaban el complejo deportivo Raimundo Tupper, más conocido como San Carlos de Apoquindo para acceder a una entrada para el último partido de un campeonato histórico, en el que casi con seguridad, Universidad Católica bajaría su décima estrella ante un prácticamente descendido Everton de Viña del Mar.

Escribo esta columna antes del partido, porque creo que el resultado de este no condiciona en nada lo que quiero comunicar. Lo que pasó antes del partido con Everton fue impresionante, la efervescencia que se vivía antes de ese partido, hinchas llegando de todos lados para estar presentes en un día histórico, haciendo grandes sacrificios físicos, familiares y monetarios para estar. Muchos no entendían porque su equipo, el equipo de su vida, el equipo por el que daban la vida, tenía un estadio “tan chico” para una hinchada tan grande que simplemente ya no cabía en San Carlos.

Un año después, esta tarde, el mismo equipo que tanta efervescencia producía, los mismos colores que generaron que miles y miles de personas hicieran horas de fila por una entrada, se presentan en el Estadio Nacional, con la tarea de dar vuelta un resultado adverso, con un equipo que parece hospital clínico y ante el rival histórico que vive su mejor año en 84 años de historia.

Una misión difícil, imposible dirían algunos. Imposible como en 1994, jugando con dos jugadores menos. Imposible como en Argentina, en una cancha que ningún chileno había ganado, con un marcador lapidario: 3-1 para el local. Imposible como en el Monumental, con Paredes inspirado poniendo el 2-0 a los 20 minutos de juego. Imposible. Imposible como en el 2010, después de perder el “patidoclave del año” ante Colo-Colo que sacaba 10 puntos de ventaja a 7 fechas del final, imposible.

Creo que se dan cuenta a lo que voy. En el fútbol, tanto como en la vida, no existen imposibles, sólo existen mediocres, conformistas y resignados. La Universidad Católica, NUESTRA Universidad Católica se juega hoy la oportunidad que venimos esperando todo el semestre, cerrar la herida que quedo en el apertura, o por lo menos lavarla y nosotros: ahí, conformándonos, resignándonos, excusándonos. Y no está bien viejo, no es un partido más.Tenemos MUCHO que perder, y el equipo, hoy nos necesita más que nunca, muchísimo más que hace un año anteEverton y no somos capaces de agotar las Galerías a disposición llenándonos de excusas. Los que no tenían plata el año pasado, ¿Acaso no estuvieron en San Carlos peleando una entrada? Claro que si. Los que tenían comidas familiares, despedidas, cumpleaños, trabajo, estudio, familia el Domingo que bajo la décima, ¿Acaso no lloraban por una entrada igual? Si me dicen que no, no les creo.

Excusas hay miles, huevos hay pocos. Porque puta que hay que tener huevos para ir al Nacional hoy. Pero la de los que vamos a estar, sigue intacta, porque nuestra historia nos ha demostrado que nuestra Católica no conoce imposibles, que en las derrotas y en la adversidad se hace fuerte y que mientras estén los colores en una cancha, ahí vamos a estar los de siempre, los de verdad, alentándola a morir.

Pd.: La venta de entradas es en San Carlos hasta las 17:00 Horas. Quedan más de la mitad de las entradas. Si no están hoy día en el estadio, no existen y no tienen cara para llorar por una entrada cuando estemos cerca de bajar una nueva estrella.

12 junio, 2011

Aguante la Cato.


En las buenas y en las malas.. Frase muy manoseada, usada por muchos pero vivida de verdad por pocos, muy pocos. La u hoy día nos dio una gran lección de humildad, aunque duela, hay que levantar la cabeza y empezar a reconocer. Después de un 2-0 que fue efectividad en su máximo esplendor (no por eso menos merecido) nos creímos campeones, y no me vengan con huevadas, la gran mayoría de los que estaban en el nacional fueron a hacer un ‘trámite’. Yo sabía que no iba a ser fácil, la verdad nunca pensé que se nos iba a escapar de las manos de esta manera, pero nunca pensé tampoco que la llave estaba cerrada.

Antes de salir al estadio putié a un viejo por exitista y me respondió de la siguiente manera: “soy cruzado antes de que naciera, lo que haga o deje de hacer no influirá en lo que pasa hoy a las 19:00 en el nacional”. Ahí estaba la cosa, claro que lo que uno haga o deje de hacer si influye en lo que pasa en la cancha. O ustedes creen que a los jugadores de la u no les influyó que sus hinchas agotaran las entradas apenas salieran, y eso que nosotros teníamos el campeonato “en el bolsillo”.. Claro que si influye la actitud que uno tome, estoy convencido de que lo que pasa en la galería afecta muchísimo más de lo que nosotros nos podemos imaginar, por lo mismo, es inaceptable que nuestros dirigentes sigan haciéndose los lindos con la localía en NUESTRO estadio, esto fue clave en lo que pasó hoy día. En San Carlos, sin hinchada visitante, bajábamos la 11.

Puta que da rabia, si, puta que da pena. Pero ya está, echarle la culpa al árbitro no tiene sentido, el partido se perdió por falta de concentración y exceso de confianza. Yo estuve de acuerdo con Pizzi con el planteamiento del partido de ida, porque la u a lo largo del campeonato se convirtió en un equipo terriblemente peligroso si le das espacios, y el jueves el equipo hizo lo que tenía que hacer, cerrar bien las líneas e ir a buscar el gol de contra. Pero claramente ese no era el planteamiento para hoy, el rival estaba herido, y había que ir a buscarlo para rematarlo de entrada, le dimos la oportunidad de levantarse y pasó lo que pasó. Nos pasa la cuenta la falta de experiencia en la última línea, la violencia producida desde la desesperación fue el gran error de esta tarde. La convicción que tuvo la u fue la misma que teníamos nosotros contra Peñarol, a ellos se les dieron las cosas, a nosotros no. Antes del partido pensaba, “para no salir campeones tenemos que cometer todos los errores cometibles y la u tiene que jugar el mejor partido del campeonato”, era muy difícil, pero los partidos hay que jugarlos.

Tengo un primo que es como mi hermano chico, su papa es chuncho, pero El nació cruzado, porque se crió al lado mío. Lo he llevado desde que puede caminar a San Carlos, pero por su edad nunca lo había llevado al nacional. Cuando llegamos a la casa, lo senté y le pregunté. ¿Vay a seguir siendo de la Cato weon? Y me sorprendió que no lo pensó ni dos segundos. Me dijo: “Si, porque es lo que más me gusta, y me da lo mismo lo que me digan mañana mis compañeros”. Quizás no entiende mucho de fútbol, pero sabe lo que es llevar la camiseta con orgullo, y eso es lo que queda.

Yo se que de los 25.000 que habíamos en el Nacional, muy pocos vamos a estar en el primer partido del Clausura, es así y siempre ha sido así, somos pocos, pero da la sensación de que el tiempo nos ha enseñado a llevar la franja con orgullo, pase lo que pase. Puta que es linda la hinchada de la Católica, los de verdad, los que quedan. Que me digan cagón me resbala, porque hay que tener huevos para levantarse y dar la cara después de esto, y claro que la vamos a dar, el que se esconde en la adversidad es el cagón, la madre que mató al hincha de la UC que no tenía como defenderse el jueves y después escapó, ese si que es un cagón.

Creo que Pizzi, los jugadore y la hinchada nos equivocamos hoy día, pero querer que se vallan todos y putear a los jugadores es no tener memoria, fueron los mismos que bajaron la décima en uno de los campeonatos más recordados en la historia de la UC, con una remontada histórica, son los mismos que nos llevaron lejos en la libertadores y con un poco más de suerte estarían jugando la final. Son los mismos que nos han dado tantas alegrías, no seamos injustos. Ojalá los dirigentes se pongan los pantalones de una vez y se la jueguen por que Pizzi y la mayor cantidad posible de jugadores se queden, porque tenemos un equipazo, un entrenador, que si bien está partiendo, es de los mejores que ha tenido Católica, tenemos un preparador físico de los mejores que han pasado por el fútbol chileno y tenemos una tremenda hinchada que quiere seguir escribiendo la historia de la UC. Ojalá se pongan los pantalones de una vez por todas y se jueguen la vida porque podamos ser Locales en San Carlos, porque lo merecemos y es una falta de respeto por toda esa gente que se mata en el tablón todas las semanas, no sigamos regalándole campeonatos a los rivales, por favor.

Como todo en la vida, hay momentos duros, de los que hay que saber levantarse porque eso es lo lindo del fútbol, también hemos vivido y vamos a vivir muchos más momentos gloriosos y esos se disfrutan mucho más después de algo así, son momentos que no se van a borrar nunca de la memoria, que escriben la historia y hacen grande a la Universidad Católica. Aguante la Cato y toda su gente, la del estadio, la de verdad, aguante todos los que viajan de muy lejos, domingo a domingo para acompañar al equipo, los que sufren juntando las monedas para viajar a San Carlos, aguante los viejos que han vivido muchos más momentos como este que nosotros y siguen peregrinando cada fin de semana a ver al equipo de sus amores, porque también han estado en jornadas gloriosas, esas 10 estrellas que nos inflan el pecho. Somos lo más grande, y no me importa nada lo que digan los demás, lo que se siente no lo van a entender nunca.

“¿Que queda por hacer ahora?, "dar vuelta la página", otra vez con esa güevada socito, no. Arremete contra el mundo. Mira que simple. Con el escudo de Católica bien puesto en el pecho, arremete contra el mundo.” (Razta)