Toda la leyenda medieval que rodea al Club deportivo Universidad Católica nos recuerda a los grandes castillos del medioevo, fortalezas imponentes y temidas. El enemigo las evitaba, porque sabían que las posibilidades de salir victoriosos eran mínimas.
El sábado la Católica jugaba un partido trascendental (al igual que todos los que vienen) para sus pretensiones de campeonar a fin de año, la cosa era clara, si cedíamos puntos, las opciones se veían reducidas al mínimo. Pero fue una tarde tranquila, sin mayores sobresaltos, como siempre debiera ser.
Desde el año 1988 que los rivales llegan hasta San Carlos a tratar de llevarse 'un puntito que sea', la gran mayoría llega a refugiarse atrás con uñas y dientes y a buscar la contra que de la sorpresa. Los jugadores saben la importancia de ser locales, de estar en su casa, y con su gente que aunque está lejos de ser la hinchada más numerosa, sin duda es la más fiel. Porque año tras año, decepción tras decepción, a pesar de las largas distancias que hay que recorrer y los altos precios de las entradas, no detienen su peregrinaje para seguir alentando con la ilusión de que, de una vez por todas, levantaremos la copa a fin de año.
El trámite del partido se dió como siempre debieran ser las cosas en San Carlos, ganando con tranquilidad, buen toque del balón y sin desesperarse ni dejar de buscar el arco contrario. Católica ganó jugando bien pero sin deslumbrar. Algunos puntos a destacar:
- Garcés es un tremendo arquero con muchas condiciones, pero se nota que los nervios le juegan una mala pasada y para ser el mejor arquero, tienes que tener mente fría y nervios de acero. Pero no sacamos nada pifiándolo y puteandolo, tiene que saber salir del mal momento y volver a consolidarse, porque cambiar de arquero a estas alturas del campeonato no es una buena opción. Sobre todo porque no tienes margen de error y aunque para mí Toselli tiene muchas más condiciones y potencial que Garcés, es difícil que encuentre su nivel de inmediato, no se puede correr ese riesgo, por eso hay que apoyar a Garcés para que termine con los cagazos y se afirme.
- La consolidación de Gutiérrez: el pájaro está prendido y llena con autoridad ese espacio que tanto nos penó los últimos campeonatos. Un delantero que convierta, y que más allá de los 9 goles en la misma cantidad de partidos, está jugando a un gran nivel, abriéndole espacios a los volantes, desmarcándose, aguantando el balón cuando es necesario, tirando paredes con mucha precisión y constantemente buscando el arco rival. Por lejos la mejor contratación de la segunda rueda.
- El opuesto a Gutiérrez es Leandro Díaz. Es impresentable que un jugador así de malo cobre un sueldo de ese calibre, el sábado tuvo su oportunidad de demostrar y ganarse las monedas, pero no, juega parado, es lento, sin intención. No pedía la pelota, no levantaba la cabeza, no buscaba los espacios, no quitó, nada. Es una verguenza que siga robando de esa manera, porque teniendo al Gato Silva y a Felipe Gutiérrez en la banca, hay que tener dos dedos de frente para seguir haciendo jugar a este paquete.
- La línea defensiva. Para mí el único que cumple es Henríquez y de verdad no entiendo como tienes a tipos como Marcos González y Hans Martínez en el banco y sigues confirmando a Arruabarrena que no para de dejarnos en claro que no está para jugar en Católica y que claramente, si es titular, no es por sus condiciones futbolísiticas. Este es un punto trascendental de cara al partido con colo-colo. Hay que estar firmes atrás porque en un clásico, una desconcentración es mortal.
- Al opuesto del punto anterior, la ofensiva de la UC ya se ve mas consolidada, se nota su motivación, el gran nivel que está mostrando Meneses, el trabajo silencioso de Valenzuela, las ganas de Pratto y Pizarro y por último, Botinelli, es un placer ver jugar al Pollo. Cada fin de semana nos demuestra con su fútbol, que a pesar que está en una posición que no le acomoda, se está consolidando en el equipo, con su entrega en la recuperación y personalidad en el ataque encarando y buscando incansablemente, nos deja claro que siente la camiseta. Ya se le va a abrir el arco al Pollo.
Todavía queda mucho por mejorar, pero creo que a pesar de las últimas caídas, tenemos grandes posibilidades de dar la vuelta. Que el regreso de Felipe Gutiérrez y de Hans Martinez terminen de consolidar al equipo, porque se nota que están motivados y con ganas de levantar la copa, la hinchada está mas hambrienta que nunca y en gran parte de nosotros depende que baje la ansiada décima estrella a San Carlos. El partido con el zorrense es sin duda, el más importante de todos los que se vienen, tenemos que salir con todo, tanto en la cancha como en la galería.
Vamos Católica, te quiero ver humillando al indio en su casa una vez más, te quiero ver dando la vuelta en su cara, te quiero ver campeón.
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