Casi 20 años tengo en el cuerpo, desde que tengo memoria soy de la Católica, hace 7 años que puedo decir que sigo a la UC y hace 4 que voy al estadio cada fin de semana. Hace 4 años fuimos campeones por última vez, lo vi por la televisión y hasta el día de hoy me arrepiento. Ver a tu equipo campeón genera una emoción y alegría indescriptible, que nadie debería perderse ni por nada del mundo. Hace algunos años cuando Colo-Colo estaba de moda y ganó una seguidilla de campeonatos, lo único que le decía a los tipos que se andaban quebrando por la vida er que fueran al estadio a ver como su equipo salía campeón, porque es algo que uno nunca sabe cuando va a volver a pasar.Para los equipos chicos, salir campeón es un regalo, porque es algo que sucede muy de vez en cuando, osino pregúntenle a Unión Española, que sale campeón una vez cada aproximadamente 20 años. Para ellos es un tremendo regalo, pero para la Católica, un club gigante, lleno de tradiciones, mas que un regalo es una obligación. Tenemos el deber de demostrar siempre que somos los mejores, que estamos para cosas grandes y que no vamos a la copa Libertadores a hacer el loco y arrugar, como lo hacen la gran mayoría de los equipos Chilenos en instancias internacionales, no es que les falte fútbol, o plantel, les faltan huevos y creerse el cuento, y eso, nos tiene que sobrar.
Ser campeón no es tarea de un plantel, un equipo o un entrenador. Es una tarea ardua, en la que todos tenemos nuestro rol, es por eso que es fundamental que cada persona que se haga decir que es Cruzado se haga presente en las galerías y aporte su grano de arena para ganar cada partido, porque ser campeón es la consecuencia de un proceso que se tiene que ir concretando paso a paso. Una de las cosas que hace que los equipos sean grandes es el apoyo que les da su público, su gente, su hinchada; algo que no tiene nada que ver con números, hay veces que 50 cantan muchísimo mas fuerte que miles, osino vuelvan a ver el video del último clásico universitario. El campeonato es de todos, y somos nosotros los que lo tenemos que conquistar.
Hace 4 años que sueño con ser Campeón, de ver un estadio repleto de banderas cruzadas iluminado por las bengalas que arden silenciosas en una noche en que todo es Carnaval, de sentir la comunión entre el equipo y la hinchada, saber que entre ambos hay algo especial, un sentimiento que es muy difícil de explicar y un orgullo desbordante por la tarea cumplida. Ser partícipe de una noche en que se vuelve a revivir el espíritu de los antiguos ídolos Cruzados, porque el Carnaval es de todos, de los de ayer, los de hoy y los de siempre, cada vez que la Católica baja una nueva estrella, con ella se iluminan los rostros orgullosos de todos los que alguna vez vistieron la camiseta franjeada y defendieron con pasión los colores. Es sin duda una noche mágica, en la que cualquiera que siente los colores, quiere estar ahí.
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